JNXRFID · diagnóstico
El lector RFID no lee: las seis comprobaciones en orden
Casi todo aviso de «el lector no funciona» es en realidad un aviso sobre la zona. Lee en el laboratorio y no lee en el arco; lee nueve de cada diez cajas y la décima no. El orden de las comprobaciones sigue el coste: primero lo que no cuesta nada, el equipo al final.
Seis comprobaciones, en este orden
- La antena está conectada, pero no como el lector espera. Conector equivocado, cable demasiado largo, puerto sin terminación. Compruebe primero si el lector ve la antena: un puerto sin antena suele dar error, uno con cable deficiente muchas veces no da ninguno.
- Etiqueta y lector no trabajan en la misma frecuencia. Un equipo de 865–868 MHz no lee una etiqueta de 902–928 MHz. Ajuste la región y después revise la etiqueta, no al contrario.
- Hay metal, líquido o un segundo lector dentro de la zona. El metal refleja el campo, el líquido lo absorbe y un segundo equipo en la misma banda interfiere. En planta industrial, el caso más frecuente es metal justo detrás de la etiqueta.
- La ventana de lectura es demasiado corta para la velocidad de la carga. Un palé que pasa en 0,3 segundos dispone de 0,3 segundos. No es un límite de potencia: subir potencia no lo resuelve, un sensor que dispare antes sí.
- La impresora avisa de falta de consumibles. «Media Out» significa sin etiquetas o sensor que no las detecta. «Ribbon Out» significa ribbon agotado, mal colocado o sensor sucio. En ambos casos el trabajo se detiene a mitad de serie.
- La etiqueta se grabó, pero no sirve para esa superficie. Una etiqueta estándar sobre metal se desajusta y lee corto: se grabó correctamente y aun así se lee mal. Para eso existe la etiqueta para metal.
Hasta dónde se lee la etiqueta y qué acorta el alcance
Cuatro magnitudes definen el alcance de lectura, y se multiplican en lugar de sumarse:
- Potencia del lector y ganancia de la antena. Si la ganancia baja a la mitad, el alcance baja a la mitad. Los modelos JNR-E alcanzan más de 15 m o más de 20 m con antena externa de 8 dBi, entre 0 y 33 dBm.
- Sensibilidad y orientación de la etiqueta. Una etiqueta girada fuera del plano de polarización de la antena pierde varios dB antes de analizar cualquier otra cosa.
- La superficie. El metal refleja, el líquido absorbe. Sobre acero, la etiqueta lee una fracción del alcance en espacio libre.
- El tiempo dentro del campo. Es un límite de tiempo, no de potencia, y no se corrige con más potencia.
Para planificar: tome el valor de la ficha como techo y cuente con la mitad en campo, en cuanto el soporte, la orientación y la superficie sean reales. El dato fiable es el que se mide en la peor orientación, sobre la peor superficie, a la velocidad real.
Cuándo es interferencia y no alcance
Dos lectores apuntando a la misma pasada, un lector junto a un variador de frecuencia, una estructura metálica que refleja el campo: los tres producen la misma imagen, lecturas que aparecen y desaparecen. La diferencia con un problema de alcance es que aquí más potencia no mejora nada. Quien sube potencia y no cambia nada está ante una cuestión de geometría.
Consulta
Si las seis comprobaciones están hechas y la tasa sigue sin cerrar: indique tipo de etiqueta, tamaño de la zona, superficie y cadencia. Revisamos la geometría antes de recomendar equipo.
